viernes, 19 de diciembre de 2008

Yo

Tener la sensación escasa de certeza, de que estás en mi sangre, de que no puedo ejercer ninguna fuerza contra tí, porque eres yo; y yo soy débil, también cobarde para luchar en una batalla con un desenlace ya sabido, ya vivido, repetido.

Me gustaría poder hablar con ella, no la conozco; sólo quién en ese momento está conmigo sabe de su osadía, su soberbia. Entonces yo soy su lado inverso, el revés de la historia, la que está al otro lado del conflicto, del que ella, la otra, yo, se alimenta y vierte lo nutrido sin imporvisaciones.

Estoy tan dentro de tí que existo. Me hago completa. Y por ti, soy juzgada sin piedad.

Recuerdo tu despertar, mi asombro, tu aplomo censurándome y saliendo a la luz, mostrando tu tinte colorido de pena. Aún guardo la primera cicatriz de aquella noche.

3 comentarios:

Ipnauj dijo...

Cada día soy uno distinto, pero en las noches soy el mismo.

Un gran saludo.

dintel dijo...

Las cicatrices deben guardarse bien, son parte de nosotros.

María dijo...

ufff no me había pasado, ahora si lei lo nuevo.
tampoco había escuchado esa cancion que tienes y por ahora leona lewis es mi cantante number one en el mp3, demasiada voz..q pasadaaa..

un abrazo