miércoles, 26 de noviembre de 2008

Adopción

Empiezo a cuestionarme de qué y por quién está compuesta la justicia. De momento el caso Mari Luz ha dado que hablar, y si no el caso Calamita, el juez que durante dos años archivó el caso de la adopción por parte de la pareja de la madre biológica sobre la niña de ambas. Sus primeras declaraciones, las del juez, fueron escuetas y cargadas de homofobia: "No estamos para experimentos, hablo de cobayas". Yo le cogería la plabra y le sometería a examen, a ver si le puede diagnosticar esa grave enfermedad que padece con manifestaciones frecuentes de gilipollitis y sequedad mental.

El debate siempre queda abierto, que si la niña será mofa entre sus amigos, si podrá influir la tendencia sexual de las madres sobre la niña, si se está creando precedente, si será un peligro para la sociedad y romperá el modelo de familia. Y es que la homofobia sólo está compuesta de miedo, y el miedo sólo inmoviliza y crea inseguridad, y luego tenemos que escuchar algunas paridas. Lo jodido es que muchas veces estas insensateces llevan toga y se cargan de poder.

Parece que el modelo de familia excluye a madres solteras, veáse padres; divorciad@s, homosexuales, padres o tutores que no se hayan consagrado al sacramento del matrimonio etc. Hay que pasear por la galería con la figura paterna, que se engomine y repine el pelo hacia un lado, y la materna, "señora de", que lleven anillo, tengan adosado, coche familiar, coche para fardar, perrito con pedigree, polo ralph lauren, gafas coco chanel, calderilla para el cepillo de la iglesia...Aunque la rutina hable de padre que llega cansado a casa, después de un duro día de trabajo, carne desgastada de barra de bar, de mirar otros andares femininos; madre irrealizada que te aconseja un futuro distinto al suyo, preveniéndote de los pasos que no debes de imitar, ausente e irrealizada.

El sentimiento no entiende de esos detalles; el amor no tiene género, no es ni masculino, ni femenino, ni tampoco tiene un precio ni escala social; el amor no tiene color, no sabe de razas; no distingue entre religiones y dogmas, es y ya está.

Nadie puede imponerse ante el sentimiento, no hay leyes, ni togas, ni autos, ni fallos que puedan sentenciar para variar, cambiar, trastocar, lo que un nin@ considera su hogar.

6 comentarios:

lagrima azul dijo...

Ole mi niña! muy buen post!!!!!!!! (y no es amor de novia ehhhh???!!!)
Parece que tenemos telepatía...

*Laura* dijo...

Me ha encantado tu post, siempre, desde hace años he defendido la adopción de homosesuales, cuando me decian que es que un hombre sin padre crecerá amanerado, ponía el ejemplo de mi hermano, mi padre nos abandonó siendo pequeño y se ha criado con mi madre, con mi abuela y conmigo, y ahí está el policía mas macho del mundo, eso si, criado con mucho amor, un amor que no entiende de figuras ni de sexos, porque los valores y los sentimientos no entienden de eso.

PD:Por cierto, quiero un sobrinito murciano ya!!!! (y no me valen los que tienen cuatro patas y un rabo).

adriana dijo...

Si señora, toda la razón, la verdad y nada más que la verdad.

Hoy voy a seguir brindando, ahora a tu salud, por este post!

Besitos

eva dijo...

La verdad que el tema sobre el jodido juez me tiene de los nervios. Creo que ha abusado de "su poder" y no le van a castigar lo suficiente para redimir el sufrimiento de esa família. Lo veo totalmente injusto. No estoy de acuerdo con el estereotipo que se designa a la palabra família. Tengo que decir que hay mucha gente, (bastante desgraciada, para mi gusto), que me llegaron a decir que hasta que no tuviera un hij@ yo y mi pareja no seríamos "família", yo le contesté: ¿Y eso donde lo pone? Entonces por qué cuando uno se casa te dan un maldito libro de família??? Maldita enterada.
Este tema es muy largo, y tiene muchas raíces para tratar sólo aquí.
Quiero resumir diciendo que defiendo la adopción, tanto por parte de heterosexuales como de homosexuales. Pienso que en el caso de familias que no pueden tener hijos, hay muchos niños necesitados de cariño y de un hogar como para plantearse ideas dantescas sobre si alguien por su condición sexual es merecedor de "ese premio" que será el conseguir ese niñ@ tan anhelado.
Repugnante la verdad. Que mentes más jodidamente sucias.
Un beso.

dintel dijo...

Creo que tenemos bastantes jueces obsoletos.

Jesus Dominguez dijo...

La sociedad avanza muy despacio, es casi como la geología. Pero está claro que avanza. Ahora somos más tolerantes que hace 40 años. Esto es una realidad. ASí que hay que seguir luchando y EDUCANDO. Esta es la única manera que entiendo par que algún día todos seamos tratados con mayor igualdad. Este hetero educará en este principio a sus hijos mientras mantiene este discurso ante todos. Este es mi pequeño grano de arena.

Un saludo

Jesús Domínguez